Inicio > Libro Finalizado, Libro Nuevo > ¿Te veré en el desayuno? Guillermo Fadanelli.

¿Te veré en el desayuno? Guillermo Fadanelli.

Portada ¿Te veré en el desayuno?.jpg(La entrada inicial y reseña a este libro es esta única entrada)

Fadanelli lo tengo ya muy definido: es el Bukowski mexicano.
En mi última visita a la librería me encontré con un par de sus libros de la editorial Almadía, recordé que llevaba mucho tiempo que no lo leía y que, por razones medio extrañas, me gustaba mucho. Por ello, aunque caros, me decidí por uno, por aquel que mejor me llenará con la sola reseña en la contraportada. Así llegué a ¿Me verás en el desayuno?

Debo empezar aclarando cual es el estilo de Fadanelli, al menos el que yo considero que es: él logra dibujar magistralmente lo grotesco, lo vulgar, lo simplemente asquerosos que podemos ser como sociedad y personajes de ella, eso que no somos capaces de ver cuando, a diario, nos miramos en el espejo. Esa es su gran capacidad.

Sus historias no buscan ser como las del resto: con alguna buena moraleja, el fin deseado para los personajes o nuestras aspiraciones al leer. Sus historias son lo que son, son lo que somos.
Lo fascinante de su lectura son los personajes y su entorno.

En ¿Te veré en el desayuno? nos muestra cuatro personajes de una ciudad saturada, un lugar que ahoga nuestros anhelos y apenas otorga válvulas para salir de eso que no vemos llegar pero nos descubrimos ahí, lo cotidiano.
Un agente de préstamos con el sueño de subir a gerente. Un “Godínez” que considera que con ese ascenso vendrá más dinero para, entonces sí, poder pretender a una mujer como la de sus jefes. Las mujeres de su entorno dejan mucho que desear, son tan, tan… no son como aquellas, como las que el añora, lo que él quisiera.
Un veterinario con título honorario otorgado por el vulgo. En algún punto los estudios dejaron de importar, los padres comenzaron a faltar, las obligaciones lo rodearon y… despertó haciendo lo mismo todos los días, sin necesidad de cambiar nada, sin la fatídica decisión de acercarse a su vecina, a la que vigila constantemente. Sería una obsesión si lo que siente por ella no fuera “amor”.
Ella, Olivia, la presa de esos ojos fisgones en los que ella nunca reparó. Ni en ese par, ni en los escrupulosos ojos de su madre, una abnegada y ferviente religiosa que vive para su fe y su familia: aunque se casó con el mejor hombre en el peor momento. Tampoco se percató de esos ojos que fueron su desgracia, que terminaron por definir su vida, la de su madre, la de la ciudad: una víctima más, una etiqueta que te marca en lo más hondo del ser.
Cristina, una prostituta venida a menos. Con pocas aspiraciones, sueños dejados en el pasado, solo viviendo un cliente a la vez, esperando… esperando…

¿Qué se puede esperar cuándo todo parece avanzar y nuestros días parecen tan iguales? ¿A qué merecemos aspirar? ¿Somos el sueño frustrado por la ciudad apabullante o somos el resultado de nuestra inacción? ¿Victimas, es lo que somos?

Nuestro agente de préstamos es capaz del sacrificio con tal de mostrar ser eficiente en su trabajo, un escaño más a subir para llegar a la gerencia. Sacrificio que no “cuesta” en su vida pues es un asco tal que la falta de un electrodoméstico no cambiará en nada su entorno. Su única ambición, si podemos llamarla así, surge cuando conoce a Cristina. Una prostituta cansada pero que, en ese momento, está muy de buenas y se promete interiormente, darle el mejor sexo al primer cliente que se acerque. Nuestro aspirante a gerente fue el afortunado.

Ese encuentro desata en él el deseo de seguir avanzando, hacer lo que se supone debe de seguir pasando, “lo normal”. Llevando a ambos a un mundo poco conocido en el que luchan por adaptarse, acoplarse a una nueva vida que deseaban pero no tenían la menor idea de cómo era tenerla.
Me recuerda a algo… me recuerda a algo…

Con Olivia y el veterinario no puedo ahondar mucho si andar al filo del spoiler, aunque puedo decir que van más o menos en la misma fórmula pero con un tono aún más drástico: Olivia llega a “quebrarse” y él encuentra en esto la oportunidad perfecta para estar ahí, para al fin poderse acercar y ser parte de su entorno; el príncipe salvador que quiere rescatar a alguien que no quiere ser rescatada.
Me suena… me suena…

Todos equivocados, todos dejándose llevar, formando parte de esa sociedad que los aisló y de la que ahora quieren ser parte, siendo como todos los demás que la conforman.
En sus interiores dañados y descompuestos encontramos lo fascinante de la novela. Poder demostrar lo enfermo que estamos como sociedad ¡y como personas individuales! Lo mal que podemos terminar y buscar una respuesta a ¿cómo carajos llegué aquí?
Me quedo con el genial pensamiento de Ulises “quiero salir de aquí, salir corriendo y gastar, haciendo lo que… lo que me trajo aquí en primer lugar”, parafraseando claro está y haciendo uso la omnipresencia otorgada por el autor.

Es una novela con gusto amargo, que pareciera no avanzar, no tener un punto final al cual llegar, y es que no lo necesita, su objetivo principal es mostrarnos lo grotesco en personajes que lo viven en palabra, obra y omisión (tenía que jugar con eso jajaja), bajo un consiente o un inconsciente aún más poderoso e invisible.
Así nosotros como participes de esta vida en que nos preguntamos cómo llegamos al final de un agujero que, pareciera sigue hundiéndose en las entrañas de la miseria, y no sabemos explicar, preguntándonos constantemente ¿cómo… cómo carajos llegamos aquí?
Es ahí, en esa pregunta en donde Fadanelli se vuelve genial. Baja al submundo y nos lo intenta mostrar todo más claro. Queda en el lector apreciar la belleza de lo repugnante. Yo… yo simplemente lo adoró. Es una novela perfecta para leer en estados pre-depresivos, imposible para cuando estamos sumergidos en ella y complicada cuando estamos en el otro polo. Tenemos que estar a tono o muy receptivos a ver otro mundo que nos es repulsivo pero que es parte de nosotros.

 

Anuncios
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Araizcorre.com

Periodista y maratonista

The Velvet Books

Un lugar para compartir las historias que viven en los libros, narración oral y más

La Remington

de R. de la Lanza

Malas Costumbres

Somos una comunidad de entretenimiento e información para mujeres jóvenes (de alma o edad) que busca darle voz a las distintas formas de ser mujer.

mariposamigrante.wordpress.com/

El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania... sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

Literatura y poesía

Revista digital irregular no apta para convencionales

Survive

Amor, Ego y Rock and Roll. Corto y directo, como el punk, pero en cuento.

Algolágnico

by Getzemaní González Castro

A %d blogueros les gusta esto: