Inicio > Cosas del ESAGUI > Respecto a “Mientras escribo”

Respecto a “Mientras escribo”

Mientras escribo es una novela bastante interesante de Stephen King, me la habían recomendado desde hace bastante tiempo, sin embargo aún no había leído nada del autor y mi opinión sobre él no era la mejor. Tuvo que venir el #RetoKingProceso para conocerlo a profundidad y, revisando viejos correos en busca de cierto material, encontrarme con esa carta en la que me lo sugerían.

Me encontraba en esa pequeña fase sin libros, momento en el que no estás leyendo nada por recién terminar un libro y el lapso en el que piensas cual puede ser la mejor elección para la siguiente lectura.
Ya saben por donde voy, lo elegí. Pero no es tan fácil como lo quieren aparentar estas lineas. No lo tengo en físico, lo busque durante algo de tiempo (sin mucha insistencia, lo admito) y nada. De leerlo tendría que ser en digital, formato que no desprecio pero no es de mi total agrado.

Luego de pensarlo bastante, no sé exactamente cuanto tarde en decidirme, tal vez un par de horas, al fin me decidí, lo moví a mi carpeta de lecturas digitales, la carpeta más abandonada de todas jajaja y me dispuse a leer.

Esto no es una entrada inicial como los tenía acostumbrados, no pretende serlo y no lo será, ya avancé demasiado en el libro como para hacerlo. Una mala costumbre que tengo desde que inicio el año, espero mejorar y hacer como corresponde las entradas.
Aunque pensándolo mejor, esto pretende ser una entrada que de contexto pero bien puede funcionar como entrada inicial al libro, ambas contendrían casi los mismos argumentos. Pues, pueden considerarlo como tal.
Malditas divagaciones jajaja

A casi 30% del libro me encontré con un largo argumento interesante. Es por ello que no lo trascribo aquí a manera de extracto, es demasiado y la respuesta (mi opinión) creo también la sería. Perdería de manera absurda el significado de extracto.

Lo importante es: mis suposiciones respecto a El resplandor Misery fueron acertadas. En un principio me pareció, en mi ingenuidad, un débil destello, y quizá, un error del autor al proyectar parte de su personalidad en los personajes, y no solo eso, parte de su vida y problemas. Hoy, apoyado en las palabras del propio King en Mientras escribo puedo sostener que no estaba tan errado.

En El resplandor encontramos al escritor alcohólico y con problemas familiares y en Misery vemos a un King abatido por la suma de todas las malas decisiones al momento, una lucha interna contra la propia escritura y ese… ¿don? Que le fue dado y que tantas pesadillas puede ocasionar. Una manera de redención, un acto consiente de plasmar el exterior en esas letras que luego se harían tan famosas, o tal vez, un acto del inconsciente dañado por las sustancias.
Lo último no se puede descartar tan fácilmente Cujo nació así, sin consciencia, ni historia, sin recuerdos tal vez, brotado de una intoxicación tal, que borró para siempre de la memoria como se escribió. Estoy seguro que una prueba circunstancial podría poner en duda la autoría de esa novela, no lo digo con animo de dar ideas, al contrario, es para reforzar lo mal que se encontraba King en esa época de su vida.

Y es aquí donde quería dar mi larga y ansiosa respuesta.
¿Entonces está bien “escribirte” en tus textos?
Sí, pésima respuesta comenzando con una pregunta.
Me gusta escribir, cada día lo hago mejor y soy capaz de ir notando los pasos certeros en ese camino tan difícil. Pero me embarga un gran pavor, leerme en todo lo que escribo, llevar mi vida, aventuras, pensamientos profundos e incluso aquellos que sé tengo y hasta verlos ahí, en boca de un personaje inventado, lo reconozco como míos, sacados de lo profundo de mi mente, donde los oculto hasta de mí.
¿Qué pasa si se me reconoce? Si están encerradas es porque algo en mí así lo decidió, no solo no me doy autorización para eso, me aterra se vea lo simple de mis problemas.

Tiendo a ignorar lo obvio, lo pasó por alto con tal facilidad que me molesto de sobremanera cuando, a base de rebotar ideas con amigos en charlas de café o entre copas, llegan a mi la simpleza de la solución y no haberla encontrado antes.
Situaciones que llevan a avergonzarme. No se diga cuando la solución al problema va contra los propios instintos o filosofía de vida: yo sé que “eso” me hace daño pero, lo necesito.
Por más absurdo que sea… y me recordó a Woody Allen:

[…] y recordé aquel viejo chiste, aquel aquel del tipo que va al psiquiatra y le dice: Doctor, mi hermano está loco cree que es una gallina.
Y el doctor responde: ¿Pues por qué no lo mete en un manicomio? Y el tipo le dice: Lo haría, pero necesito los huevos.
Pues, eso más o menos es lo que pienso sobre las relaciones humanas, saben, son totalmente irracionales y locas y absurdas, pero supongo que continuamos manteniéndolas porque la mayoría necesitamos los huevos. (Annie Hall, 1977)

¡Necesito los huevos!

El problema es, que no todos entienden ese problema… y de nuevo divago. Lo siento, quería hacer esta entrada más intima, escribirla así, siendo un borrador, corrigiendo los errores sobre la marcha y dejar aquellos que se escapen, ser yo y mostrar la confusión y mi problema de… creo es “pensar rápido”.
Tantas ideas agolpándose en la cabeza, jugar a la tercera jugada en el ajedrez, llevar siempre un paso adelante y adivinar el siguiente movimiento. Bueno para situaciones en tiempo real, malo para relaciones humanas y escribir. Es tanto que se me escapa mucho y después… ¿en que estaba pensando?

Vuelvo a King. Este libro, a su 30%, me ha dado el valor de dejarme ver, atreverme a escribirme y dejar otros me lean, sin importar lo que pueda pasar o la gente pensar. Toda la vida e intentando ser así, pero me apoyaba en mi pequeño resquicio mental donde ocultaba todo, incluso de mí. Ahora sin él ¿seguiré siendo funcional y sin problemas? No lo sé.
Lo divertido del caso es que escribir sobre ello puede ayudarme a relajarme, no lo sé, tendré que intentarlo e irles contando según se den los acontecimientos, claro, si sigues interesado.

King es un genial escritor que pone su vida en sus letras ¡literal! Que ha llevado el lenguaje en su simple expresión a todo el mundo, heredando con esa peculiar manera, increíbles historias donde deja claro su capacidad de compresión humana.
Y todo lo anterior suena relativamente bien para el fin del libro… me lo reservaré.

 

Vayamos aún más al grano
¿Se escriben? ¿Dejan parte de ustedes en sus escritos? ¿Les importa, afecta, ser identificados?
A mí sí, lucharé contra ello y pronto, si salgo victorioso de mi batalla podrán ver más cosas de mi cabeza, espero os guste, espero no se asustaran con estas lineas.

 

Anuncios
  1. Aún no hay comentarios.
  1. 4 febrero, 2015 en 11:46 AM

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Araizcorre.com

Periodista y maratonista

The Velvet Books

Un lugar para compartir las historias que viven en los libros, narración oral y más

La Remington

de R. de la Lanza

Malas Costumbres

Somos una comunidad de entretenimiento e información para mujeres jóvenes (de alma o edad) que busca darle voz a las distintas formas de ser mujer.

mariposamigrante.wordpress.com/

El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania... sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

Literatura y poesía

Revista digital irregular no apta para convencionales

Survive

Amor, Ego y Rock and Roll. Corto y directo, como el punk, pero en cuento.

Algolágnico

by Getzemaní González Castro

A %d blogueros les gusta esto: