Inicio > Cosas del ESAGUI > ¿Qué será de mis libros cuando ya no este?

¿Qué será de mis libros cuando ya no este?

libros olvidadosSiempre me he preocupado por tener una buena biblioteca, una grande y bella como salen en las películas (debo darme el tiempo de pensar seriamente si esta relación “libros/películas” no es medio paradójica) ¿para qué la quiero? No lo sabría explicar muy bien, quizá por vanidad; la verdad sería impresionante, o quizás porque ya nadie hace eso. No tengo la menor idea, pero lo tengo como propósito…raro, soy muy raro.
Pero todo esto viene a flote por una peculiar noticia que vi, y una pregunta que se comenzó a gestar en mi. ¿Qué va a pasar con mis libros cuando ya no este aquí?

Y antes de entrar de lleno a la entrada, les adelanto la pregunta que espero respondan al final de esta entrada ¿Qué destino quisieran para sus libros cuando ya no estén?

Abel Membrillo01-Junio-2011

Fallece el locutor y actor de doblaje Abel Membrillo, a los 40 años victima de un paro cardíaco. Abel solía ser la voz institucional de Canal 4, formó parte de Rock 101 y tuvo uno de los mejores programas que se recuerden en las últimas épocas de WFM a mediados de los noventa y posteriormente se incorporó como voz en Off de Otro Rollo, además de desarrollar varios spots institucionales y de partidos para Televisa Deportes.

Poco después del segundo año de su muerte, personas allegadas a él decidieron presentar una gran sorpresa para todos los seguidores del locutor.
Un apasionado lector con una gran biblioteca personal, la cual a quedado “huérfana” y con el “destino al aire”. Así que por medio de un comunicado en facebook se da a conocer la oportunidad de poder ser dueño de una parte de ésta.

“Abel Membrillo, además de el gran vacío que dejó en el corazón de muchos al partir, además de todas las horas que dedicó a refrescar y transformar los medios de comunicación, además de todo eso, dejó bastantes libros.

Y esos libros se obsequiarán a cualquiera que comparta el gusto por la lectura.

La entrega será el próximo sábado 15 de junio de 2013 en El Café DenMedio de 12:00 a 14:00 horas y lo único que necesitas es llegar, y luego de buscar entre las opciones, llevarlo contigo, no más.

Entre la oferta encontrarás libros que van desde Homero hasta Ríus y títulos como: “El manual para adiestrar perros” (que decía Abel, incluye grandes descripciones); “Cómo hacer trucos de magia” (que incluye dibujitos de cómo sacar un conejo de un sombrero) y “La Enciclopedia de La Biblia (de la que decía uno tenía que ser bastante conocedor para escribir buenas canciones)…

Libros que no tenemos el corazón para dejar su destino al aire y preferimos que estén en tu librero.”

Una gran oportunidad para todos sus admiradores y claro, todo aquel amante de los libros que tendrán la fortuna de adquirir completamente gratis libros dentro las opciones puesta a su disposición.

Desde este blog, una sencilla trinchera que pretende luchar Contra el Promedio Mexicano de lectura, un fuerte y caluroso aplauso por  la iniciativa y el fomento a la lectura que estan ofreciendo. Promoviendo el placer de las letras entre la gente y dejando muy en alto la memoria de tan importante personaje Abel Membrillo.

Una genial idea que me puso a considerar seriamente el futuro de mis libros. Los visitantes asiduos a este blog sabrán que me cuesta despegarme de mis libros, incluso en dinámicas interesantes (Regala un libro y su segunda presentación son buenos ejemplos) sacan a relucir lo celoso que soy de dejar a la deriva mis amadas páginas. Aunque cosa curiosa, con las revistas no sucede lo mismo, tengo suscripción a varias y otras más la compro de manera periódica o cuando llaman mi atención, sin embargo no las atesoro, en la primera oportunidad o cuando junto un año con ella busco la manera de regalarlas a la biblioteca municipal o a la universitaria (la primera que salga a la luz)
Pero mis libros, ¡esos no! Quiero pensar, tal vez ingenuamente, que mis descendientes los atesoraran tanto como yo, aunque conociendo a mi familia también existe la posibilidad que en ellos vean una manera de conseguir algo de efectivo jajaja.

No lo sé, me parece no estoy en tiempo de andar pensando en esas cosas, ya llegara el momento, por ahora me lleno de placer al despegar los dedos de estas teclas y clavar mi mirada en el montón de libros (que cada día crece más) que ahora conforman mi biblioteca personal.

Y ustedes señores y lindas damas ¿ya tuvieron el tiempo necesario para pensarlo? ¿Lograron decidirse pronto? ¿Qué destino quisieran para sus libros cuando ya no estén?

Anuncios
  1. 12 junio, 2013 en 11:58 AM

    Sí, lo he pensado y lo que me gustaría que pasara es: 1. que mi familia se quedara con los libros que le interesaran de verdad; 2. el resto, regalarlos a mis amigos; 3. los que sobraran, donarlos a la biblioteca de la Facultad de Filosofía de la UNAM. Es decir, lo mejor que puedo desear para mis grandes amigos es que sigan en manos de quien los valore y quiera…
    Gran tema! Saludos

    Me gusta

    • 12 junio, 2013 en 12:07 PM

      Excelente propuesta, mientras leía fui pensando en que es necesario dejar en testamento que hacer con esos libros. Nunca faltara el listo que se lleve todos, los mejores o como en mi caso particular el que quiera llevarlos a vender por un par de pesos jajaja

      Gracias por comentar y compartir tú opinión.

      Me gusta

  2. 12 junio, 2013 en 2:01 PM

    Me ha gustado mucho el post. Tienes un nuevo seguidor 🙂

    Según iba leyendo, he recordado una reflexión de Orhan Pamuk que leí hace un tiempo. Cuando era joven soñaba con tener una librería inmensa en su casa delante de la cual posaría cuando fuera un afamado escritor. Ahora que lo es, regala más libros (o se desprende de ellos) que compra. Le produce angustia ver títulos que ha comprado pero no ha leído. Ignoro qué hará con sus libros, aunque cada vez, según él, tiene menos ejemplares.

    También relacionado con el tema de “poseer” libros, escribió George Orwell: http://calledelorco.com/2013/06/08/recuerdos-de-una-libreria-george-orwell/

    Un abrazo de Madrid a México, lugar del que guardo un gran recuerdo.

    Diego

    Me gusta

    • 12 junio, 2013 en 2:55 PM

      Gracias por tu comentario y tus palabras.
      Me quedé pensando en mi persona. Tengo una lista bastante considerable de “libros pendientes por comprar” y cada que asisto a una librería intento llevarme uno o dos ejemplares de esa lista, claro cuando la economía lo permite. Además de eso tengo una repisa llena de libros “pendientes por leer” que cada vez se acumulan más, cosa que me alegra, pero al mismo tiempo me desanima, pues ¡hay tanto que leer y tan poco tiempo!
      También mencionar que mi “biblioteca” rara vez pierde su tamaño, no me gusta prestar muchos libros y cuando lo hago es a pocas personas, solo a aquellas que se lo han ganado, aquellas que estoy seguro lo regresaran en buenas condiciones…o tan solo lo regresaran.

      Así que no me imagino que valla a pasar en un futuro, mi máximo es tener una biblioteca enorme y en algún momento poder poner dentro de ella un libro de mi autoría. Creo que cuando eso pase entonces y solo entonces, comenzare a pensar seriamente en que hacer con tanto libro o que sera de ellos después de mi.

      El link que pusiste lo vi hace días en mi recorrido matinal por los blog’s, bastante interesante aunque no comparte del todo su visión, creo que nunca me cansaría de los libros.

      Me gusta

  3. 23joechip
    13 junio, 2013 en 1:53 AM

    Hace unos quince años dejé por escrito (en una especie de testamento) mis deseos sobre el destino de mi biblioteca cuando no esté. Como de todos mis amigos y familia, la única que puede compararse a mí en entusiasmo bibliófilo, es mi amiga Ana, pues se los he dejado a ella. Aclaro que la mayoría de mis amigos leen, pero no son fans de poseer libros como Ana o yo mismo. De manera que nos hemos dejado mutuamente las bibliotecas. Lo que pasa es que en estos años ella se ha casado y ha tenido una hija y supongo que querrá que conserve sus libros, lo que me parece bien. De todos modos no me importa demasiado, cambié de manera de pensar cuando ví en una película la escena de quemar libros apresuradamente (venía la policía de turno, represora de las ideas) y el personaje joven se lamentaba ante el mayor de la pena que era verlos desaparecer, mientras el mayor le contestaba “no te preocupes, desde la invención de la imprenta, esto ya no tiene valor. Se pueden volver a comprar.” Por supuesto que yo quiero a mis libros y no tengo dinero para reponer inmediatamente mi biblioteca si la perdiera (en el seguro de la casa hice un apartado en la póliza, aclarando el número de volúmenes que tengo para que lo cubra en caso de incendio), pero hay algo verdadero en la idea de que siempre estarán allí aunque no sea físicamente. Por no hablar de que me he pasado rápidamente al ebook y en los viajes llevo mucho encima. Antes era de los que acarreaba 10 volúmenes para las vacaciones y volvía con alguno más que había comprado. Lo siento ante los puristas, el papel me gusta, pero no encuentro mucha diferencia entre disfrutar leyendo como antes, o en una pantalla. La literatura va de la hoja o pantalla a mis ojos y es en mi cabeza donde anida el placer, la conexión cerebral con el autor o autora, es exactamente igual. Pros del digital: llevar encima muchos libros sin que pesen. Contras: no poder hojear rápidamente (es molesto tener que darle a IR A PÁG Nº…). Estos libros que me rodean significan algo para mí porque están unidos a mi memoria, de cuándo leía aquella historia, o quién me regaló aquellos cuentos…, y ese es un gran valor. Pero imaginemos que es al revés, nos toca “heredar” los libros de un amigo/a. Estarán los ejemplares iguales porque compramos lo mismo, por recomendaciones mutuas o porque le regalamos uno que teníamos y nos gustó pensando que al amigo le gustaría. Esos ya no nos interesan porque los tenemos. Los que quedan, si nuestro amigo no nos los prestó, es porque no nos interesaba a nosotros o él no lo consideró bueno. ¿Por qué habrían de interesarme libros que mientras mi amigo vivía yo no leí? Le habrán gustado a él/ella pero no tienen por qué gustarme a mí. ¿Tengo que arrastrar cientos, miles, de libros ocupando media casa, solamente por una cuestión sentimental de que a mi amigo muerto le gustaban?
    Lo dicho, como en la película…, no me importa demasiado lo que les pase a mis libros, lo que me importa es morirme sin haber leído más! Saludos

    Me gusta

    • 13 junio, 2013 en 9:15 AM

      Solamente tuve la oportunidad de “heredar” una biblioteca y para mi mala fortuna estaba tan abandonada que muchos libros estaban en pésimo estado. Y los pocos que podía lograr rescatar los tenia ya en mi biblioteca.
      Ahí fue cuando decidí dejarles la libertad de encontrar camino propio, con un poco de suerte encontrarían un buen dueño.

      Deshacerme de mi biblioteca…lo veo con pánico, son muchos años invertidos (el dinero lo dejo de lado, ya se gasto, es imposible recuperarlo ¿para qué mortificarme?) fue por eso que nació esta entrada…eso y la noticia, claro…supongo…o al menos quiero pensar que mi esposa hará un buen uso de ellos, comparte mi gran pasión por los libros, así que por ese aspecto estoy muy tranquilo.
      Si el día de mañana cuando tenga hijos, ellos logran obtener este placer de la lectura, entonces tal vez sea la decisión de ellos, no lo sé, a mis 27 años pensar en eso me parece absurdo. Me siento fabuloso como para andar pensando en cosas tan fatalistas, pero sobre todo tan complicadas.

      Gracias por compartir tus comentarios en este blog.

      Me gusta

  4. 13 junio, 2013 en 7:53 AM

    Yo también he tenido esa duda a cerca de mis libros, los cuales una vez leídos los ponía en el librero muy bien acomodados para que luceran bien y que se conservaran mejor y por mas tiempo hasta que comprendí que ese es un gran error!!!

    Los libros hay que compartirlos, sobre todo aquellos que nos mas nos han gustado o que han hecho alguna aportación importante a nuestras vidas. Así que formé un “Club de Lectura” y compartí toooda mi biblioteca personal.

    El resultado ha sido fabuloso, he conocido a muchas personas, he tenido una gran retroalimentación de ellas y he aprendido muchas cosas mas.

    Con el uso muchos se han maltratado, machado, deshojado y algunos hasta perdido; pero, es una gran satisfacción que muchos de mis libros los han leído mas de diez personas, y para ésto no tengo que esperar a morir y que lleguen a otra persona y que disfrute de la misma manera que yo lo he hecho al leer mis libros.

    Es ahora cuando estoy disfrutando de conversaciónes a cerca de los temas que leemos y que nos gustan, ya que es ahora cuando hay que compartirlos. Creo que sirve de poco que vayan a las bibliotecas públicas, pues cada vez son menos visitadas.

    Así pues, quisiera que al morir mis libros siguieran pasando de mano en mano y que muchas personas los leyeran. La opción con respecto a la biblioteca de Abel Membrillo, me parece la mejor opción, a quien realmente le guste la lectura, irá por uno o varios libros y quizá lo lea todos.

    Que los echen todos a volar!!!!

    Me gusta

    • 13 junio, 2013 en 9:24 AM

      Aquí hay dos puntos diametralmente opuestos; por desgracia vivo en una ciudad donde el placer de la lectura brilla por su ausencia, incluso a nivel nación no nos va también (vease el nombre del blog), sin embargo para mi fortuna tengo muchos amigos que disfrutan con la lectura a tal nivel (no sé si lo siguiente sea necesariamente bueno o no) que atesoran los libros, mucho más cuando son libros ajenos. Sienten la necesidad de cuidarlos, regresarlos a tiempo y en la mejor de las condiciones.

      Son en esas ocasiones donde no me da miedo lanzar a volar mis libros. Sin embargo con el antecedente de una mala ciudad, con círculos de lecturas muy escasos y poca participación en los pocos que se mantienen en pie, sí siento pavor por facilitarlos, porque es innegable que no volverán o si lo hacen sera en pésimas condiciones.

      Entre estas cavilaciones (y otras más) es que nació este blog, lo virtual es lo que esta de moda en mi región y la nación, la facilidad de encontrar contenido sin salir de la habitación. Y a esto sumado la facilidad de mi parte de compartir conocimientos y recomendaciones, sin sacrificar la integridad de mi “material” me pareció estupendo, es por eso que hago esto y con excelentes resultados, mejorando cada día más.

      Aún así no soy el clásico que se enclaustra en una trinchera (virtual, en este caso) para no salir jamas, ahora con el impulso que este blog me a dado, estoy comenzando a despegar esta plataforma a niveles más “terrenales” buscando participación física, primero y con éxito como colaborador en revistas locales. Y buscando incansablemente proyectos para iniciar, fomentar o secundar, todo en aras de hacer de este país, un país de lectores.

      Me gusta

  5. 13 junio, 2013 en 5:55 PM

    saludos, creo que tu pregunta correponde a un tema que la mayoria de los lectores pretendemos ignorar mientras mas envejecemos, como lectores los libros son esos amigos que estan ahi para recibirnos con los brazos abiertos, supongo que por eso todos anhelamos que encuentren un buen lugar tras nuestra partida. Animo yo tambien creo que México merece dejar atras esa horrible etiqueta que nuestros gobiernos nos adjudican sobre la lectura de 3 libros por año.

    Me gusta

    • 14 junio, 2013 en 9:25 AM

      Gracias por tus palabras, siempre es bueno encontrar más voces motivadoras para seguir con esta pequeña tarea que tiene un gran objetivo.

      Me gusta

  6. 15 junio, 2013 en 9:20 AM

    Bufff, pues sí me lo he planteado alguna vez, pero la verdad nunca me he dado respuestas contundentes. Espero que lógicamente vayan a buen puerto y que no queden relegados al olvido, pero también pienso que el día que ya no esté (cosa que espero suceda dentro de mucho tiempo) el libro electrónico habrá sustituido por completo al de papel. No sé, tal vez pasaría a manos de un coleccionista de antigüedades para entonces, o a alguna institución benéfica… Sea como sea, solo espero que puedan servir a alguien y que se ilusionen tanto con ellos como yo.
    Un saludo!

    Me gusta

    • 15 junio, 2013 en 9:25 AM

      Buenas palabras. por lo visto todos estamos “atados” a nuestros libros, separarnos de ellos significa un gran problema. Me encanta escuchar….leer esas palabras, cada día descubro más y más lectores en este mundo. Y no solo eso, apasionados de los libros.

      Gracias por compartir.

      Me gusta

  7. Liliana
    28 junio, 2013 en 6:37 AM

    Nunca me había preguntado eso, últimamente he estado pensando que ya no quiero poseer tantas cosas y eso también involucra a mis libros, hay una biblioteca enorme cerca de mi casa y prefiero sacar libros que comprarlos, los libros rara vez los leere más de dos veces, así que para que tener tantos, eso si, de vez en cuando quizás me compre un libro que verdaderamente quiera y no pueda obtener de otra manera, pero tiene que ser algo que desee mucho.
    Volviendo a tu pregunta, creo que donaría todos mis libros a la biblioteca y los que estén en pésimas condiciones pediría que los llevaran a un centro de reciclaje, no se si puedan servir para eso, pero el chiste es que ninguno de ellos sea desperdiciado.

    Me gusta

    • 28 junio, 2013 en 8:57 AM

      Regalame tus libros!!!
      Yo no soy tan acumulador, sí tengo mi montón de cosas inservibles, pero las mantengo al mínimo. Respecto a libros, no me canso de apilar más, nuevos, viejos, usados, sin leer, etc, etc, etc. Y creo no me cansare pronto, es una extraña pasión que me llena de satisfacción.

      Respecto a donar los libros, pues aún no lo sé, mucho esfuerzo para terminar donandolos. Claro teniendo en cuenta como digo en el post, me gustaría fueran heredados por mis vástagos amantes de la lectura, cosa que solo a ellos les tocara decidir.

      Me gusta

  1. 29 noviembre, 2013 en 12:10 PM

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Araizcorre.com

Periodista y maratonista

The Velvet Books

Un lugar para compartir las historias que viven en los libros, narración oral y más

La Remington

de R. de la Lanza

Malas Costumbres

Somos una comunidad de entretenimiento e información para mujeres jóvenes (de alma o edad) que busca darle voz a las distintas formas de ser mujer.

mariposamigrante.wordpress.com/

El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania... sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

Literatura y poesía

Revista digital irregular no apta para convencionales

Survive

Amor, Ego y Rock and Roll. Corto y directo, como el punk, pero en cuento.

Algolágnico

by Getzemaní González Castro

A %d blogueros les gusta esto: