Inicio > Cosas del ESAGUI, Relatos cortos del Esagui > “El espejo”. Enrique Espejo Aguila.

“El espejo”. Enrique Espejo Aguila.

Penumbria XI ya a visto a luz y ustedes pueden descargarla dando click aquí. Plagada de muchos más textos, la mayoría impresionantes, ahora entiendo porque me cuesta tanto trabajo aparecer en sus páginas. Sin embargo sigo y seguiré luchando por lograrlo.

Así que aquí les dejo esto que se a convertido en una tradición para este blog. Como en ocasiones anteriores también esta disponible en Novelistik, por lo cual si pueden apoyarme se los agradecería enormemente. Aquí el link para el relato en esa plataforma.

Pues bien, les dejo un texto que salio una mañana de Domingo mientras me embriaga con café y mis frustraciones.

El Espejo

El espejo.

 

Abrió la puerta con una paciencia inusitada en él, no quería hacer el menor ruido. Entrar de nuevo como había salido, con el silencio detrás para no molestar su sueño.
Firme, con la mirada clavada en el laberinto que eran los utensilios de comida lavados desde la noche anterior. En el centro, tal vez moviendo solo un par de platos, podría obtener algo útil para poder preparar café en su vieja cocina.
La apasionante creación de burbujas, subiendo desde el fondo por efecto del calor lo sumergía en cavilaciones que ninguna sustancia, de las tantas que probó a lo largo de los años, le podía provocar. De pie, inmóvil, tan solo observando el agua a punto de desbordarse, analizando lo fatídico de su día a escasas horas de iniciar, no lo soporto más, bajo la llama a niveles mínimos y desvió su mirada, las piernas lo llevaron al punto de atracción.
Regresando su mirada,  un espejo que delimitaba los márgenes de la sala con la cocina, en la pequeña casa de interés social, se convirtió en la nueva fuente de ebullición de cavilaciones, pensamientos agolpados en su cabeza, reproches y lastimeras respuestas a estos, por parte de un personaje que apenas reconocía.
Su mente no concebía las imágenes lanzadas por sus ojos. Su rostro no correspondía. La barba que recién cumplía una semana invicta ante las navajas oxidadas que tanto pánico le generaba, no eran como sus manos la describían. La vestimenta que portaba…no recordaba haber elegido tan mal, intentar vestirse entre sueños y una alarma incesante no fue tan buena idea.

Esto era el reflejo de un hombre trabajador, aquel que se levantó media hora antes que su esposa, en el silencio que sus debilitados pies le pudieron proporcionar. Aquel que estuvo 15 minutos antes de abrir el local donde siempre quiso trabajar. Y dio marcha atrás 15 minutos después, cuando las miradas preocupantes de los trabajadores reflejaban su miedo ante la situación de violencia en el país, en lugar de la empatía que esperaba lograr algún día, conseguir acercarse y atreverse a pedir ese trabajo que sabía nadie desarrollaría como él.

Se descubrió mirando lejos del espejo a una familia feliz, una pareja sonriente con un pequeño de 10 años. Fue algo fugaz, su mirada estaba cansada, reposando nuevamente en el espejo, alejada de los cuadros de una familia que ya no era la misma, ya no mirando ese rostro extraño sino el borde inferior y los pocos reflejos de un hogar desgastado por el cansancio de sus cimientos. Distraído por los sonidos del agua al evaporarse, logro ubicar el reflejo de la lucha del agua al calentarse, esforzándose por escapar siendo preciso desbordarse e inmolarse contra la llama que provocaba tan fuerte batalla. Su cuerpo atino a responder con un giro de cabeza y una extraña sonrisa, más que cómplice y de orgullo por encontrar algo de superación en esa casa, fue la idea fugaz que logó enraizarse en su cabeza.
Un mundo nuevo se vio reflejado ante sus ojos, el espejo fungía como un portal a otra realidad, observaba los cambios con floreciente satisfacción, girando su cuerpo, buscando el ángulo que le permitiera ver todos los rincones de su nuevo hogar.
El baño con la puerta desaparecida. La cocina y el lugar vacío donde alguna vez estuvo la mesa. El librero cuya función original nunca desempeñó, ahora solo era una mancha negruzca de plástico líquido rodeando su forma. La puerta principal y su perilla…giro lentamente y dio paso a una mujer hermosa, aunque desgastada por los años, con ropa aún más gastada que su espíritu, cargando algunas bolsas que dejaban ver lo que parecía seria el desayuno de esa mañana y tal vez la comida de una semana completa.
Todos los domingos se levantaba más temprano que ella para no ver su rostro al negarle dinero que nunca tenía. Regresaba, tomaba un café negro sin azúcar que no podía costear. Le carcomía el estómago y lo tumbaba en cama sin el menor ánimo de probar alimento en muchas horas. Una boca menos que alimentar.
Estaba cansado. De esta situación, de los reproches constantes, la negativa absolución por una vida destrozada, por una realidad desfasada.
Con un cigarrillo en los labios y los cerillos en su mano, formulo un extraño “te amo” y lo encendió.
Fugazmente el espejo reflejó lo que su mente maquiló, antes de destruirse en pedazos junto a esa realidad.

 

Enrique Espejo Aguila “Esagui”

 

De nuevo y como también quiero que sea tradición; Destrozadme, solamente así aprendo, necesito la critica, necesito consejos, necesito su apoyo.

Anuncios
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Araizcorre.com

Periodista y maratonista

The Velvet Books

Un lugar para compartir las historias que viven en los libros, narración oral y más

La Remington

de R. de la Lanza

Malas Costumbres

Somos una comunidad de entretenimiento e información para mujeres jóvenes (de alma o edad) que busca darle voz a las distintas formas de ser mujer.

mariposamigrante.wordpress.com/

El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania... sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

Literatura y poesía

Revista digital irregular no apta para convencionales

Survive

Amor, Ego y Rock and Roll. Corto y directo, como el punk, pero en cuento.

Algolágnico

by Getzemaní González Castro

A %d blogueros les gusta esto: